La participación social puede ser considerada tanto un fin como un medio, ambos conceptos no
son excluyentes, más bien son complementarias y pueden ser tratados en forma conjunta. La
participación social como fin es entendida como el proceso de empoderamiento de quienes se
encuentran marginados de la toma de decisiones, en relación a los servicios de salud serían
aquellas decisiones que afectan al estado de salud de individuos, familias y comunidades, y
también como una posibilidad de mayor y mejor control de la población sobre las determinantes
de la salud. La participación social como medio es entendida como el recurso para hacer llegar
los programas de salud a la población y obtener de ella la colaboración necesaria para la
aplicación y el éxito de dichos programas. La participación social no es un producto terminado
sino más bien un proceso que atraviesa por varias fases, de ahí que la participación social como
medio pueda entenderse y adoptarse como el estadio inicial de un proceso mucho más complejo
cuya meta es el empoderamiento de las organizaciones sociales y la cogestión en salud. En
cualquier caso, si bien la participación social es imprescindible para alcanzar resultados en
relación a la salud y la mejora de las condiciones de vida de la población, no es el fin único que
dará respuesta a todos los problemas que el sector ha ido enfrentando a través de los años, sino
uno más de los componentes que debe abordar un modelo de salud. 
Comentarios
Publicar un comentario